PSICOLOGÍA
Acompañamos a adultos, parejas, familias, peques y adolescentes desde una mirada cercana, sin juicios y respetando el ritmo de cada proceso.
Cuando llevas tiempo sosteniendo demasiado y necesitas un espacio para ti.
Cuando algo entre vosotros necesita ser escuchado, comprendido y cuidado.
Cuando lo que sienten, hacen o expresan necesita una mirada diferente.
Cuando lo que está viviendo una persona también está afectando a quienes caminan a su lado.
Te escuchamos, observamos contigo lo que está ocurriendo y buscamos una forma de acompañamiento que tenga sentido para tu historia y tu momento.
Sin etiquetas que te definan. Sin prisas por llegar a una solución. Con una mirada profesional, cercana y respetuosa.
Sabemos que dar el primer paso ya puede ser suficiente esfuerzo. Por eso queremos que la forma de empezar también te resulte sencilla.
Para que recibas la misma atención experta estés donde estés, con la comodidad de tu hogar.
Toc, toc. Sea cual sea tu necesidad, permitete contactar con nosotras para preguntar lo que necesites (dudas, preguntas, forma de trabajar) o para saber cómo y cuando empezar terapia.
Prepara tu agenda y en base a la disponibilidad tanto de la terapeuta como de la tuya planificar juntas una primera sesión.
En la primera sesión, la terapeuta recogerá toda la información necesaria de ti, a modo de entrevista, para ver el motivo de consulta, problemática a tratar así como los objetivos a conseguir en este proceso.
Durante las primeras sesiones, se realizará una evaluación de ti y de tu historia de vida para saber que mapa manejar durante la ruta terapéutica y que direcciones seguir para conseguir aquello que necesitas.
¿Estas listx?
Claro. En muchas ocasiones sabemos que nos encontramos mal pero no sabemos a que se debe. En el refugio te ayudaremos a recorrer el camino para que puedas empezar a entender que te está ocurriendo y por qué.
Si. Aunque nuestra forma de acompañarte es trabajando desde la raiz del problema, de forma paralela te proporcionamos herramientas para que puedas ir usando en tu día a día.
Si. Si por el motivo que fuere tus familiares no pudieran acudir a sesión trabajariamos contigo y con el problema a tratar.
Pero, si valoráramos la necesidad de hacer sesiones familiares también te lo comunicaríamos.
La frecuencia que siempre recomendamos cuando empezamos un proceso de terapia es semanal. Pero esto se va a valorar y negociar siempre contigo.
Estamos aquí para escucharte, entender contigo qué está pasando y acompañarte desde ahí.